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lunes, 15 de diciembre de 2014

Miscelánea Jurídica XVII

Introducción al Derecho Procesal Electoral, de Raúl Montoya Zamora

Diversos aunque no demasiados, son los libros sobre la materia procesal electoral. El libro que hoy reseño, se debe a la pluma del actual Presidente del Tribunal Electoral del Estado de Durango, y es una buena prueba de que en la provincia se piensa, y se piensa bien.

El texto se refiere a los principios de la materia contencioso electoral. Aborda en un primer apartado la naturaleza de dicha materia, a partir de criterios propios de la Teoría General del Proceso; el segundo capítulo reseña adecuada y sucintamente los principios aplicables en los juicios y recursos electorales; en el tercer y último apartado, estudia las reglas comunes, tales como plazos, términos y medios de prueba.

Bien escrito, con claridad, método y sistema; con referencias oportunas tanto a la doctrina como a la jurisprudencia, es un trabajo que denota conocimiento teórico y práctico de la materia; resulta idóneo para quienes por primera vez se acercan a esta rama de la disciplina procesal.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Un poco de historia jurisdiccional electoral en Querétaro.

El primer antecedente de un órgano jurisdiccional comicial, lo tenemos en el Código Electoral del Estado de Querétaro, de 1987, que contempló el llamado Tribunal de lo Contencioso Electoral del Estado. Organismo jurisdiccional existente sólo en periodo electoral y cuyos tres magistrados numerarios y un supernumerario eran electos para dos periodos por la Legislatura, conocía únicamente de nulidades por conducto del recurso de apelación, sin ser la autoridad final de la materia, dado que sus determinaciones pasaban al Colegio Electoral y a los ayuntamientos, para que decidieran en definitiva.

En enero de 1991, se publica el Código Estatal de Instituciones y Procedimientos Electorales, que mantiene con vida al Tribunal de lo Contencioso Electoral, aún sin ser la autoridad definitiva en materia de nulidades. Como novedad, incluyó la figura del juez instructor.

Esta autoridad jurisdiccional tiene cambios relevantes con la Ley Electoral del Estado de Querétaro, de enero de 1994 (no confundir con la vigente, publicada el 5 de diciembre de 1996, y cuya última reforma fue publicada el 29 de junio de este año). Cambia su nombre a Tribunal de Justicia Electoral, aumenta sus magistrados numerarios a cinco, y concluyendo la transición iniciada en 1987, se le dota de plena jurisdicción para decidir las nulidades ante él planteadas, desapareciendo así en Querétaro, hace veinte años, la autocalificación.

Debido a la reforma constitucional local de 1996, llamada Reforma del Estado, varios cambios se presentaron en el sistema electoral queretano; en el aspecto estructural por un lado, se otorgó la plena autonomía al Instituto Electoral de Querétaro; y por otro, extinguió la función jurisdiccional electoral independiente, al adscribirla al Tribunal Superior de Justicia, mediante una Sala Electoral. Esta reforma terminó con la existencia de órganos judiciales especializados temporales.

El nombramiento de magistrados, a cargo de la Legislatura del Estado, se hacía con adscripción al Pleno del Tribunal Superior, quien se ocupaba tanto de la asignación a las salas civil, penal y electoral; como de la rotación de magistrados. Se estableció que la Sala Electoral funcionaría como auxiliar de las otras, de manera que durante dos años, su trabajo principalmente era civil o penal; y sólo en proceso electoral se concentraba en tal materia.



viernes, 28 de noviembre de 2014

Un pequeño ejercicio

Suponga usted un juez que dice: "interpretar el derecho es encontrar el significado de la norma". ¿Qué visión del derecho y de la función judicial cree que tenga? ¿a qué métodos de interpretación recurrirá? ¿qué argumentos usará para fundamentar sus resoluciones?

Ahora imagine una juez que afirma: "interpretar el derecho es asignar el significado a una norma". ¿Qué visión del derecho y de la función judicial cree que tenga? ¿a qué métodos de interpretación recurrirá? ¿qué argumentos usará para fundamentar sus resoluciones?

Frente a los mismos hechos y textos normativos, los dos hipotéticos juzgadores, ¿llegarán a la misma resolución? Es muy probable que no; de hecho, uno estaría inclinado a pensar que, si son coherentes con su pensamiento, los dos juristas arribarían a sentencias diversas, en sentido o en argumentación.

Si lo anterior es cierto, ¿juega entonces un verdadero papel en la aplicación del derecho, la concepción que del mismo y de la interpretación tengan las autoridades? Parece que la respuesta es afirmativa, ¿no cree usted?

lunes, 24 de noviembre de 2014

¿Qué es el derecho?

Para reflexionar sobre nuestra práctica como licenciados en derecho, ya sea en la judicatura, la administración pública, la docencia, el litigio; es necesario en primer lugar preguntarnos sobre lo que pensamos del derecho; esto es, para qué sirve. Al responder esta pregunta, que si me lo permiten, es una especie de psicoanálisis jurídico, tendremos que confrontar no sólo lo que nos han enseñado, sino lo que en realidad pensamos.

Pregúntate: ¿el derecho sirve para mantener el orden social?, ¿el derecho sirve para impulsar un cambio en el estado de cosas? ¿es derecho sólo lo que está acorde con la justicia? Cada posicionamiento implica un sentido diverso sobre la función de lo jurídico (que desde luego no podemos reducir sólo a "leyes") Es cierto, el derecho es un mecanismo para prevenir y resolver conflictos, pero, ¿cómo y bajo qué visión?

Si consideras que el derecho tiene por objeto mantener el orden social, debes reconocer que no es una postura ascéptica, sino que parte de considerar que el orden existente es bueno, adecuado, y debe ser conservado. Al contrario, si estimas que tu práctica jurídica de impulsar un cambio en el orden social, una emancipación de grupos, entonces asumes que el orden existente no es bueno, y debe ser sustituido por uno diverso.

De tal forma, la postura que tengas sobre el derecho, influencía necesariamente la manera en que operas con los materiales jurídicos; por ejemplo, el uso preferente de ciertos argumentos. Así, preguntarte sobre lo que consideras que debe ser lo jurídico, no es una inquisición inútil, sino la base para entender de mejor manera la práctica diaria que realizas.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Miscelánea jurídica XVI

A global dialogue on federalism. Constitutional origins, structure, and change in federal countries
Editores: John Kincaid y G. Alan Tarr. Forum of Federations.

Estupendo trabajo comparativo, que analiza las principales características de diversos estados federales; lo mismo Australia que México, India o Rusia, Canadá o Nigeria, con la participación de autores que escriben sobre su propio país.

La forma federal de estado tiene desde luego algunas características generales, pero a la vez se manifiesta de diversa forma en cada país que la toma como arreglo institucional. De esta manera, la mayor virtud de este libro para los lectores mexicanos, es saber que no en todas las federaciones, las cosas son iguales que en nuestro país.

El capítulo final, de G. Alan Tarr (autor también de un estupendo libro sobre las constituciones locales americanas, traducido ya al español y publicado por el IIJ)  es un estupendo resumen de los diversos rasgos de los países federales, a través de temas como el fiscal, sistema de partidos, características de las constituciones, propósitos y principios, etc.

Me parece un libro de obligada consulta para todos los interesados en el modelo federal de estado.

martes, 28 de octubre de 2014

Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional

Esta revista, editada por la casa Porrúa, y que ya cumple sus buenos 10 años, es una óptima fuente de información sobre la disciplina de su nombre. Lo mismo reseñas de libros, que discursos académicos, encuentran espacio en sus páginas.

Destaca desde luego, la calidad de los artículos doctrinarios, sección en la que se ha engalanado la revista con textos de los mejores y principales cultivadores de la disciplina procesal constitucional, tanto de México como de américa latina y del mundo.

Se acompaña a cada número de un apartado de análisis de casos, lo que es una necesidad en nuestro ambiente tan legalista, y necesitado de estudios sobre asuntos concretos. Entre los autores que han colaborado en esta sección, destaca el queretano Arturo Bárcena Zubieta, actual Secretario de Estudios y Cuenta en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Temas locales, nacionales e internacionales. Abordajes exegéticos, teóricos o dogmáticos, artículos en español, inglés y portugués; materiales de gran utilidad para los que nos interesa la defensa constitucional.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Miscelánea jurídica XV

Estudios de Teoría General e Historia del Proceso (1945-1972) (Tomo 1)
Niceto Alcalá-Zamora y Castillo
Compilación publicada por la UNAM de once trabajos del destacado procesalista que, junto con una pléyade cultural de altísimo nivel, llegó a México debido a la Guerra Civil en España. Jurista de primera línea, a quien se debe la formación de instituciones y destacados sucesores profesionales. Destaca que la segunda edición de su estupendo libro "Proceso, autocomposición y autodefensa" esté dedicada al queretano Carlos García Michaus.
En este tomo encontramos trabajos sobre la interpretación de las normas procesales, sujetos procesales, enseñanzas y sugerencias de procesalistas latinoamericanos sobre el concepto de acción, trayectoria y contenido de una Teoría General del Proceso. En mi opinión, destacan dos textos, uno sobre el concepto de jurisdicción, donde la define como "función desenvuelta por el Estado para (a) conocer, (b) en su día decidir y (c), en su caso, ejecutar la sentencia firme emitida con carácter imperativo por un tercero imparcial, instituido por aquél y situado 'supra partes', acerca de una o más pretensiones litigiosas deducidas por los contendientes y canalizadas ante el juzgador a través del correspondiente proceso, en el que podrían haber mediado también actuaciones preliminares o asegurativas" Muy completa y clara. El otro texto, se refiere a la naturaleza de la llamada jurisdicción voluntaria, desarrolla sus contenidos, la deslinda de la contenciosa, y realiza diversas propuestas para su adecuado encuadre.
El lector de Alcalá-Zamora encontrará un estilo agradable en la redacción del texto, claro y elegante a la vez; así como una profusión de pies de página;  un conocimiento enciclopédico de su ciencia, y el dominio de la más autorizada y actualizada doctrina de su momento. Cualquiera que guste de la disciplina procesal, tendrá en muy señalado lugar al padre del procesalismo científico en México.