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martes, 15 de abril de 2014

Derecho y literatura I

El jurado resuelve. Federico Sodi
 
Nota introductoria: En esta sección, comentaré algunos libros que sirven de puente entre literatura y derecho, dos artes que toman vida en los ojos del lector.
 
Sodi fue un abogado, un destacado abogado penalista de los años veinte del siglo pasado. Miembro de una familia de prosapia jurídica, brillo con luz propia en las lejanas épocas del jurado popular, al que dedica un sentido adiós en el libro que hoy comento.
 
Cuenta el autor sus andanzas en los principales juicios penales que participó, todos asuntos interesantes tanto por lo jurídico como por lo social. Excelente observador de las personas, nos regala pinceladas sobre los grandes abogados y jueces con quien le tocó compartir época.
 
Narra con desparpajo y pluma ágil lo mismo los sucesos de cada caso (homicidas, suegras enojadas, fotografías artísticas, odio de raza, etc.) que las características de sus clientes y contrapartes; las maniobras (no seré yo quien las califique jurídica o moralmente) de que se sirvió; cuenta incluso los problemas para cobrar sus bien ganados honorarios.
 
Libro divertido, de ágil lectura, entretiene al tiempo que nos cuenta una porción de la historia (así, con minúscula) nacional.
 
 
 
 

domingo, 13 de abril de 2014

Miscelánea jurídica IX

El concepto de Derecho.  H. L. A. Hart
 
Conocí este libro en la clase del Dr. Mariano Palacios en el Doctorado en Derecho de la UAQ. Al leerlo, su texto me pareció claro y su argumentación contundente; desde su primera lectura, me convirtió en hartiano, lo que en buena medida sigo siendo.
 
Sus ideas sobre soberanía, la opacidad, reglas primarias y secundarias, el contenido mínimo del derecho natural, me convencen. En particular, su concepto de la regla última de reconocimiento, me parece correcta, comprobable y sólida; la comparto sin cortapisas.
 
Tengo dos ejemplares, uno empastado en piel como corresponde a tan importante libro, el otro en su presentación rústica original, ambos en la edición de Abeledo-Perrto, con la excelente traducción de Genaro R. Carrió.
 
Para otra ocasión dejo el comentar su excelente Post Scriptum.
 


domingo, 6 de abril de 2014

Miscelánea jurídica VIII

La garantía jurisdiccional de la Constitución (La justicia constitucional) Hans Kelsen

Este trabajo, con la excelente traducción de mi maestro el Dr. Rolando Tamayo, contiene una clara exposición de las ideas de Kelsen sobre la jurisdicción constitucional. Precisa los elementos previos necesarios para entender su genial idea de constitución, así como la razón y utilidad de la defensa jurídica de la norma suprema.

Tiene como ventaja el ofrecer un modelo de análisis aplicable a cualquier medio de defensa constitucional, al postular los apartados del objeto de control, criterio de control, órgano de control, procedimiento de control y resultado de control.

Pequeña obra de fácil lectura y brillante contenido, densa en sus ideas y ágil en su entendimiento; de obligado estudio para todos los que gustamos del derecho procesal constitucional.


domingo, 30 de marzo de 2014

Miscelánea jurídica VII

La Constitución de 1857 y sus críticos. Daniel Cosío Villegas
En este texto Daniel Cosío Villegas, intelectual mexicano de primera línea, que discurrió en temas históricos, políticos, económicos y, en este caso, jurídicos; analiza nuestra máxima carta liberal, a partir de estudiar a dos de sus críticos, Rabasa y Justo Sierra. Para ambos, tiene palabras de reconocimiento.

Estudia a los participantes en el constituyente de 1856-1857, analiza su obra y también el ambiente en que fue posible construir tal estructura jurídica. Hombres de primera línea, pero también un momento histórico y un ambiente que permitió sus trabajos.

Como en otros casos, aquí también la pluma es elegante, precisa. Pocos adornos. En alguna ocasión, deja salir cierta amargura de su autor: "por lo único de esta larga y miserable vida"; un texto de historia constitucional que no implica justificar el régimen imperante al momento de su publicación (50's de la centuria pasada) al contrario, su elogio y reconocimiento de los grandes liberales contiene una crítica implacable. Y cierta.

Poseo dos ediciones, una de Clío, de 1997, y la edición príncipe, que está junto con mis libros predilectos (Couture, Rabasa, las biografías de Churchill y Disraeli, los textos de el Fisgón sobre la caricatura política mexicana, etc.)


domingo, 23 de marzo de 2014

Miscelánea jurídica VI

Teoría del Derecho. J. G. Ridall
 
Cuando decidí entrar al Doctorado en Derecho, tuve muy claro que necesitaba fortalecer mis conocimientos en algunas áreas. Concretamente, en las diversas teorías del Derecho. Bien, pero, ¿qué leer? ¿cómo llenar los vacíos?
 
Me topé con este estupendo libro, en la edición de Gedisa. Preparado como la base para un curso, Ridall expone con precisión y claridad las diversas teorías del derecho, con buenos ejemplos y abordando a la vez las críticas que a cada postura se han formulado, en cada caso a partir de sus más importantes expositores.
 
Se cumplió el objetivo. Entre con muchas dudas, pero con una guía para orientarme en el camino; y así, en base a la positiva experiencia que tuve, recomiendo este libro para cualquiera que busque orientación en este tema; en mi opinión, es más completo, ameno y claro, que otras obras de objetivo similar.
 

domingo, 16 de marzo de 2014

Miscelánea jurídica V

Una constitución para la democracia, de Jaime Cárdenas Gracia
 
El Dr. Cárdenas es un exponente claro y conciso, que agota el tema sin agotar al lector, con las justas referencias y ejemplos. Sus libros siempre son una garantía de interés, en particular me han gustado mucho Transiciones a la democracia y El derecho como argumentación.
 
El libro que hoy me ocupa plantea con claridad por qué la Constitución mexicana no era la adecuada para un gobierno democrático. Contrario a las voces simplistas que salmodian el  cumplimiento de la norma como único requisito para un mundo feliz, el Dr. Cárdenas señala con precisión los defectos y las tendencias incompatibles de la norma suprema con el ideal democrático.
 
Además de usar la picota, construye propuestas específicas en distintos rubros (justicia, materia electoral, etc.) exponiendo las razones que las justifican y los resultados esperados,  para conseguir que la Constitución realmente permita un gobierno de talante democrático. Libro de lectura obligada en 1996, y hoy.
 


domingo, 9 de marzo de 2014

Miscelánea jurídica IV

La guerra de las falacias. Manuel Atienza
 
 
Bueno, sabemos que cualquier libro de Atienza es garantía. Este compila diversos artículos periodísticos en los que el destacado jurisa español busca evidenciar las incorrecciones en la argumentación tanto de políticos como de juristas, religiosos, y todo aquel mal razonador que se le cruzó.
 
Su estilo resuma pasión, se percibe ora su enojo, ora su regocijo. Desface entuertos lo mismo jurídicos que políticos, por la vía de demostrar las falacias en que los argumentos incurren; sólidos edificios caen bajo su picota entretenida y poco solemente.
 
Este libro me lo regaló Rebe en 2009. Excelente regalo e inmejorable lectura, cualquiera que viva de construir razonamientos (abogado, juez, jurista, político) debería tenerlo como texto de cabecera.