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miércoles, 11 de enero de 2017

Miscelánea jurídica XL

Cátedra de Derecho Constitucional.
Emilio Rabasa

Texto editado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en un tomo de hojas brillantes (por el autor y por el papel) y pesadas.

El libro recoge las clases que el señero constitucionalista impartió en 1928 dentro de las aulas de la Escuela Libre de  Derecho, ya cercano al final de su vida.

El lector encontrará una exposición sistemática del Derecho Constitucional tal como lo entendía el maestro Rabasa, abarcando temas como la Ciencia Política, el origen del estado, tipos de federalismo, sistema electoral, entre otros.

Un texto que por su naturaleza (apuntes tomados por un alumno) adolecen de cierta falta de coherencia, pero que dan cuenta de la cultura política de Rabasa, así como de su dominio del método comparado. De igual forma, evidencía el conocimiento de la historia y la realidad mexicanas que tenía el que para mí es el más grande constitucionalista mexicano.

No es un texto para estudiantes. Se requieren conocimientos de la materia para poder apreciar el texto desde la óptica de la fecha en que las clases se impartieron y la visión personal del docente. Desde luego algunas de sus ideas (como las relativas a la mujer así como al voto universal) hoy son insostenibles.

Para quien le interese el Derecho Constitucional patrio, resulta una obra muy interesante. El genio y la virtud profética de Rabasa están presentes en varios pasajes, y la lectura es fluída a pesar de ciertos cortes propios de la naturaleza del texto.





domingo, 11 de diciembre de 2016

Recuerdo de Rafael Tovar y de Teresa

Recuerdo de Rafael Tovar y de Teresa
Twitter: @lovadograjales

Hay personas a quienes no se ve jamás en vivo, pero a cuya admiración se aúna cierta familiaridad carente de fundamento en trato alguno que la explique. Así me pasó con Rafael Tovar y de Teresa, recientemente fallecido en el cargo de Secretario de Cultura del Gobierno de la República.

¿Por qué admiraba a don Rafael? Y más aún, ¿por qué es relevante escribir este pequeño recuerdo? Considero que ambas razones se enlazan, y me impelen a homenajearlo en su partida.

Tovar y de Teresa fue para mí un ejemplo de intelectual y de funcionario público. Su vida encarnaba algo en lo que creo profundamente: es posible y es un honor servir a la Patria con inteligencia y  conocimiento. Que los mejores hijos de la Nación pueden ponerse a su servicio, sumando las prendas excepcionales de la cultura y la  moderación al esfuerzo común.

Como intelectual, su sólida formación en Derecho e Historia, obtenida no solo en la academia sino también en la casa paterna así como en los viajes, le permitieron desarrollar una personalidad renacentista, que podía moverse lo mismo en el ambiente político que en el diplomático. Entendido tanto en música como en cine o ciencia, se convirtió en el puente ideal entre el servicio público y el mundo de la cultura, porque pertenecía a ambos.

En tanto escritor, sus textos sobre el porfiriato dan cuenta tanto del recuerdo familiar como de una prosa limpia y precisa a la vez que elegante. Sus libros muestran una cultura amplia  expresada con discreción y elegancia, puesta al servicio del lector, no del ego. No exculpan al Héroe del dos de abril, buscan entenderlo.

Este tipo de intelectual-funcionario tiene un ilustrísimo pasado en nuestro país. Desde distintas posiciones políticas, Lucas Alamán, Justo Sierra (“De los viejos el más joven, y de los jóvenes mentor” se decía de él) José Vasconcelos, José Gorostiza, Daniel Cosío Villegas, Manuel Gómez Morín, Jesús Reyes Heroles son ejemplos de esta tradición que hunde sus raíces desde la Colonia.

Pero hoy, debemos reconocerlo, estamos faltos de tales figuras. Cierto, hay políticos brillantes y capaces, inteligentes técnicos con todo el conocimiento para desarrollar sus funciones. Pero mentes amplias, personajes cultos con perspectiva humanista, no sobran.

En un elegante libro sobre bibliotecas personales, Tovar y de Teresa afirmó: “… una biblioteca no es sino un proyecto de lectura”, me quedo con esa frase que me consuela por todos los libros que tengo y que no he leído aún.

Tal vez don Rafael hubiera querido, como don Alfonso Reyes, que lo llevaran a su biblioteca para tener, como últimos compañeros de vida, a sus libros, los que escribió y los que leyó.


Descanse  en paz Rafael Tovar y de Teresa. Escritor. Intelectual. Funcionario. Mexicano ejemplar.

sábado, 29 de octubre de 2016

Miscelánea Jurídica XXXIX

Fundamentos y aplicaciones del procedimiento especial sancionador en materia electoral
María del Carmen Alanís Figueroa

La autora desempeñará  hasta dentro de pocos días la función de Magistrada de la Sala Superior del TEPJF, por lo que es una pluma autorizada para escribir sobre el tema desde la perspectiva de la aplicación práctica.

El texto tiene una estructura temporal, pues parte del origen del Procedimiento Especial Sancionador como creación pretoriana, hasta su aplicación por referencia a los procesos electorales (locales y federales) de 2015, pasando por el modelo creado en las reformas electorales de 2007-2008, y 2014. Explica también con claridad los principios y características que rigen a este procedimiento.

La aproximación es muy afortunada, en tanto conjunta el análisis legal, las referencias jurisprudenciales adecuadas, así como el ya referido recorrido histórico que ayuda a entender la figura en análisis; además se acompaña de gráficas muy útiles. El texto es pequeño, 107 páginas, pero muy sustancioso. Editado por el instituto Electoral del Estado de México, bajo el número 25 de sus Breviarios de Cultura Política Democrática.

Un libro útil para conocer el procedimiento sancionatorio que tiene por objeto tutelar el modelo de comunicación política en México.

domingo, 16 de octubre de 2016

Miscelánea jurídica XXXVIII

El proceso electoral 2014-2015.
Una visión desde lo local

Luis Octavio Vado Grajales (Coordinador)

Editado por Tirant lo Blanch y el Instituto Electoral del Estado de Querétaro, este texto presenta un análisis del proceso comicial 2014-2015, desde la perspectiva de la reforma constitucional realizada en el primer año en cita. Libro que cuenta con la participación de diversos autores vinculados al fenómeno analizado desde perspectivas tan diversas como la organización y lo penal.

Se abordan temas tales como Programa de Resultados Electorales Preliminares, encuestas, debates, organización y capacitación electoral, así como delitos en materia comicial. A fin de ampliar el análisis, incorpora textos que abordan los sucesos electorales en Morelos, Michoacán y la Ciudad de México.

Texto que en una ejecución coral da cuenta de las complejidades que entraña el acto de votar y convertir los sufragios en puestos de representación. Útil para quien quiera conocer un caso de aplicación de la reforma constitucional electoral de 2014.





jueves, 15 de septiembre de 2016

Miscelánea jurídica XXXVII

Principios y votos. El Tribunal Constitucional y la política
Gustavo Zagrebelsky

Estupendo ejemplo de un texto pequeño en número de páginas, pero de gran profundidad. Editado por Trotta en su serie Mínima, en un tamaño que facilita transportarlo y leerlo donde se pueda. Un documento de gran valor para los jueces de constitucionalidad, para cualquier autoridad que deba aplicar e interpretar la norma máxima.

El libro contiene las reflexiones de Zagrebelsky (en su estilo claro y profundo) como integrante del Tribunal Constitucional italiano. Da cuenta de costumbres y formalidades en dicho órgano, así como de peculiaridades extrañas para nosotros, como la inexistencia del voto particular. Uno de los temas que aborda es la importancia de generar consensos, así como la necesidad de una conducta independiente de los jueces, ajena a preferencias políticas o creencias religiosas.

Como punto central sostiene la función protectora de las minorías que debe realizar la justicia constitucional. Esto, a partir de considerar la diferencia entre "pactum societatis" y "pactum subiectionis", en que el primero consiste en las condiciones de convivencia que previenen la guerra civil, y que una vez pactadas en la Constitución deben ser respetadas, incluso hechas cumplir contra la voluntad mayoritaria; el segundo implica la sujeción al gobierno mayoritario. 

Un texto lleno de estupendas frases, como "... cuando el Tribunal vota , no decide sobre la Constitución sino sobre sus interpretaciones" o "El Tribunal Constitucional está dentro de la política, incluso es uno de sus factores decisivos, si por política se entiende la actividad dirigida a la convivencia". Muy recomendable para los estudiosos del Derecho Constitucional, imprescindible para los jueces y autoridades que deben realizar control de constitucionalidad.



sábado, 10 de septiembre de 2016

Miscelánea jurídica XXXVI

Sistemas y modelos de control constitucional en México
José Ramón Cossío Díaz

Obra del que es, para mi gusto, el mejor constitucionalista mexicano vivo. Publicada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en un formato mediano que facilita llevarlo a todas partes. De hecho, puede usarse como un "vademecum" para las clases de Derecho Procesal Constitucional.

Dividido en cuatro capítulos y un epílogo, el desarrollo de la obra sigue un criterio histórico que narra desde los primeros métodos de control constitucional mexicano hasta la situación actual (2011), con una visión crítica y planteando mejoras al sistema existente.

Me gusta en particular como muestra el autor las posturas ideológicas detrás de diversas concepciones de la judicatura constitucional (lo que hace, de manera más general por referencia al Derecho Constitucional en "Dogmática constitucional y régimen autoritario) muy en particular sobre la visión de la Suprema Corte como Tribunal Constitucional.

Uno de los libros más accesible de Cossío en cuanto al lenguaje, recomendable tanto para profesionistas ya formados, como para estudiantes. 


viernes, 26 de agosto de 2016

Por qué si le gusta a usted la política tiene que ver “Tres días en mayo”

“Tres días en mayo” es una obra que se presenta en el Centro Cultural Helénico de la Ciudad de México. Dirigida por Lorena Maza, cuenta con la actuación de Sergio Zurita como Winston S. Churchill -tal vez lo exacto sería decir que más que actuar el personaje, Zurita invoca su espíritu y se mimetiza-. Luis Miguel Lombana, José Carlos Rodríguez, Miguel Conde y otros actores dan cuerpo y voz al gabinete de guerra británico a mayo de 1940.

La obra trata acerca de la decisión inglesa de pelear contra los nazis hasta las últimas consecuencias, o seguir la sugerencia francesa de negociar la paz por conducto de Benito Mussolini. Si bien sabemos el final, lo interesante es el cómo se decide enfrentar al mal aún a riesgo de una derrota absoluta.

No soy crítico de teatro. Pero si un apasionado tanto de la política inglesa como de esa figura cuasi mítica (“deidad marina” le llamó uno de sus contemporáneos, tal vez por su desempeño en dos ocasiones como Primer Lord del Almirantazgo) que es Winston Spencer Churchill; así que poco puedo decir de la puesta en escena como tal. Pero lo que está bien hecho se nota, aun cuando uno no sea experto en la materia; el uso de un mapa electrónico para mostrar el avance de los demonios nazis, o el cuidado en la selección de la ropa conforme la época, hablan del profesionalismo de la producción.

Desde mi atalaya, destaco la lectura política de la obra. Vemos a un Primer Ministro, que cuenta con más apoyo entre la oposición que en los bancos del gobierno, su propio partido lo ha aceptado o como un personaje inevitable o como el mal menor, resignación es lo que despierta, antes que la felicidad de sus correligionarios.

Churchill se muestra como un político consciente de su endeble posición. No puede ganar el debate en el gabinete de guerra para después perderlo en el Parlamento, así que debe obrar de tal manera que cuenten con ambos para ejecutar la decisión que en su fuero interno ha tomado, y con anticipación de años: luchar hasta vencer a los alemanes, contando con la ayuda norteamericana, que en esos días aciagos de mayo de 1940 aún no se ve en el horizonte.

Se oponen a su decisión las dos figuras más importantes del Partido Conservador: Neville Chamberlain, quien justamente fue defenestrado para que subiera el hijo de Randolph Churchill, y que es el líder del Partido en la Cámara de los Comunes; y Edward Wood, Lord Chamberlain, Ministro de Relaciones Exteriores y figura preferida para ocupar el puesto de Churchill, al que no accedió por pertenecer a la Cámara de los Lores. Ambos temen la pronta derrota inglesa, y ven en el intento de negociar la manera de salir lo mejor librados de una guerra en la que su principal aliado, Francia, caerá en cuestión de horas.

Vemos en la obra como políticos forjados en la lucha parlamentaria, demócratas convencidos, tienen que decidir mediante la discusión (la política se hace con palabras, gobernar además con actos) la forma de enfrentar a un poder superior dirigido de forma tiránica. No cabe la imposición irracional o por la fuerza de una postura, sino el convencimiento por los argumentos.

El meollo justo de la democracia: convencer al otro o dejarse convencer.

Así, “Tres días en mayo” al ocuparse de un momento de suma tensión, en el que se decida lo que se decida no hay certeza de que el mal se evite, evidencia de forma clarísima (permítame la expresión) la política en su mejor forma: seres racionales enfrentados a una situación nacional para cuya solución existen recursos escasos, y que deben convencerse mutuamente de la mejor manera de emplearlos.

De seguir la guerra, lo más probable es que pronto caiga el Reino Unido, y su población sea esclavizada; de conseguir la paz, se tendrán que ceder colonias y seguramente desarmar al país. Estimado lector, ¿le gustaría tomar el lugar de alguno de los miembros del gabinete que tiene que decidir entre ambas opciones?

Se muestra a Churchill como un político hábil. Conoce su posición, el terreno que pisa, y el camino para logra lo que quiere; debe trabajar para conseguirlo ganándose a Halifax o a Chamberlain. Y para hacerlo recurre al sondeo, a la exposición racional, a la emoción incluso.

Y sí, la política también conlleva conocer y manejar las emociones.


Si usted es político, o le interesa el arte de gobernar, vea la obra. Si le gusta la historia, vea la obra. Si le gusta el teatro, seguramente ya la vio. En cualquiera de los supuestos, seguro estoy que no sólo la apreciará, sino que conocerá un poco mejor ese difícil arte que es el de la política.